La primera de muchas historias

¡Qué genial estar de vuelta con www.armir.co !

Este lugar en internet es la muestra de la fuerza de la amistad y para comprender mejor lo valioso que es para nosotros este sitio web, debemos retroceder 8 años atrás.

Corría el mes de noviembre del 2011, Joshua y yo recibimos la invitación de cantar en un concierto benéfico que tendría lugar en el bar La Corbata, Zona T de la capital colombiana. Nos embargó la emoción y escribimos un par de canciones llamadas “Cuando te diga” y “Por fin”. Empacamos una pequeña maleta cada uno con nuestra primera pinta de artistas, no teníamos un nombre de banda, no teníamos un logo, no sabíamos ni siquiera cómo nos iban a presentar.

En Bogotá nos recibió un amigo a quien llamaremos Señor H, ya que estoy segura que prefiere dejar su nombre real fuera de la conversación, y no me pregunten el por qué del sobrenombre, pues esa es otra anécdota de Joshua y él. Continuando con nuestra historia, el Señor H era un rostro familiar en medio de tanta novedad, él no era músico y no se deslumbraba con nada de lo que había a su alrededor, solo estaba ahí para celebrar como si fuera suya, la alegría de nuestro primer toque.

A eso de las 7:30pm, mientras los artistas centrales probaban sonido, salimos a dar una vuelta corta y como si fuera el cumplimiento del famoso “rómpete una pierna” que se dicen los artistas para desearse suerte, me torcí el tobillo, por supuesto me enderecé rápidamente como quien quiere darle estilo a un tropiezo, con la sorpresa de que al siguiente pasó el tacón de mi botín derecho ya no estaba. Fracaso total en tratar de evitar alguna mirada ridiculizante. Con risa nerviosa como siempre lo he hecho, contrataqué el ¡Qué rayos vamos a hacer ahora! Y antes de que pudiera decirlo, ya el Señor H estaba buscando dónde arreglar un zapato, un sábado en la noche, en la zona T de Bogotá, “Si es necesario compramos unos zapatos, pero hoy hay toque porque hay toque”.

Empezamos a caminar y caminar, y de repente vimos a un embolador de zapatos que estaba empacando sus cosas y fue quien finalmente pegó el tacón que me acompañó en muchas presentaciones por dos años más. El Señor H no solamente celebró con nosotros ese toque, sino varios logros más, incluyendo ser él, el programador de nuestro primer sitio web y quien hoy le da vida otra vez, esta es la historia de Armir, amigos que se unen para cantar más fuerte y con quien siempre tendremos mucha gratitud.

Los invitamos a recorrer cada página, para ver vídeos, fotografías y música que hemos hecho con mucho amor, y con la ayuda de nuestros amigos. Además, escribimos historias como esta, que publicamos en nuestra bitácora.

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